La Fiscalía alegó ante el Tribunal Oral N° 4 que Juan Sebastián Muro debe recibir esa pena por la comisión del delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego". El fallo se dará a conocer el próximo miércoles 3 junio.
El fiscal Leandro Arévalo pidió este jueves al Tribunal Oral N° 4 que condene al expolicía Juan Sebastián Muro a 25 años de cárcel por matar a un hombre en una plaza del barrio San Jorge, en julio de 2024.
En su alegato de cierre, el investigador consideró que tanto durante la Instrucción Penal Preparatoria (IPP) como en el juicio quedó acreditada la comisión del delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” por parte del imputado. En ese sentido, le solicitó a los magistrados Gustavo Fissore, Federico Cecchi y Roberto Falcone que lo sentencien a dicha pena, la más alta prevista por la ley argentina, con excepción de la de prisión perpetua.
Por su parte, el defensor oficial Claudio De Miguel solicitó que Muro sea absuelto por considerar que existen dudas sobre la autoría del hecho o, de manera subsidiaria, reciba el monto más bajo de la pena prevista para la figura delictiva que le imputan: 10 años y 6 meses de cárcel. El fallo se dará a conocer el próximo miércoles 3 de junio.
El hecho que se ventiló esta semana en el debate se produjo en la madrugada del 25 de julio de 2024 en la Plaza Namuncurá, ubicada en Belgrano y Englender, y tuvo como víctima a Ezequiel Vázquez (34), quien recibió al menos tres disparos, dos en las piernas y uno en la espalda. Según la pesquisa, el ataque se produjo tras una discusión entre dos grupos de personas.
Tras las primeras averiguaciones realizadas por la policía, surgió el nombre de un sospechoso que con el correr de las horas tomó más fuerzas y, tras unas serie de pruebas recolectadas por la policía, la Justicia de Garantías autorizó el allanamiento de una vivienda a metros de la Plaza Namuncurá, donde el acusado se hallaba escondido.
Se trataba de Muro, quien residía en Sandino al 1800. En ese lugar los investigadores encontraron la motocicleta que fue la que estaba usando el imputado en el momento de producirse el ataque contra Vázquez.
El fiscal Arévalo avanzó entonces en la acusación contra el imputado para establecer las causas de la confrontación. Desde el inicio, todo pareció indicar que Vázquez, que a su vez vivía a sólo 120 metros de la vivienda del sospechoso y que tenía antecedentes penales por varios delitos, fue víctima de la agresión durante una disputa verbal que subió de tono.
En tanto, los allanamientos se que llevaron a cabo en el marco de la investigación por el homicidio terminaron con la demolición de un “point” y con el secuestro de algo más de un kilogramo de cogollos de marihuana, armas y una motocicleta.